jueves, 30 de octubre de 2014

OS INVITAMOS A VISITAR EL MUSEO DE LA HISPANIDAD EN GUADALUPE

Ya se puede visitar en Guadalupe un nuevo museo destinado a la Virgen de Guadalupe como Reina y Patrona de la Hispanidad (Hispaniarum Regin)
Este nuevo atractivo turístico para la localidad, está situado en la calle Barrero, 6 (en el Barrio de Arriba de la Puebla, tras pasar el arco de San Pedro, al final de la calle Corredera, tomando la calle de la izquierda) y comparte edificio con la que es la Sede Social de los Caballeros de Santa María de Guadalupe.
La Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe, en su constante deseo de proclamar la devoción de Nuestra Señora, han sido quienes han llevado a cabo este proyecto, con el apoyo del Grupo de Acción Local APRODERVI, y bajo la dirección de los Caballeros Pablo y César Moruno y Pablo y Pedro Barba, arquitectos y maestros de obras, respectivamente. 
El Museo de la Hispanidad se ha instalado en la planta baja del edificio y fue proclamado como tal el pasado 12 de octubre de 2014, como homenaje a Nuestra Señora de Guadalupe en el LXXXVI Aniversario de su coronación canónica, en 1928, en presencia del rey Alfonso XIII, como Reina de las Españas o de la Hispanidad.
Por el momento, no se ha establecido un horario habitual de visitas, pero todas las personas interesadas en visitarlo, pueden contactar con la Oficina de Turismo de Guadalupe, donde le darán las indicaciones de cómo poder conocerlo y acceder al interior de este museo.
Para descargar la guía completa sobre el Museo de la Hispanidad pincha aquí

 

 Preside este museo un hermoso retablo de cerámica realizado por los afamados ceramistas Ruiz de Luna, en su taller actual de Málaga.
 El Retablo presenta a Santa María de Guadalupe, policromada, como Hispaniarum Regina, sobre el hemisferio norte, vestida con el Manto de Isabel Clara Eugenia, hija de Felipe II, la Corona Rica de Reina de las Españas, cetro, bastón de mando de Alfonso XIII, Toisón de Oro y las banderas hispanoaméricanas, desplegadas detrás de su imagen.  Estampa diseñada en 1961, con motivo de las entregas de las banderas hispánicas por los embajadores de las naciones hermanas de América y Filipinas a Nuestra Señora de Guadalupe (12 diciembre 1960), como el mayor símbolo de la evangelización en el Nuevo Mundo. 
 En la parte inferior de este Retablo destaca una mesa o altar en cuyo centro se encuentra el Escudo de la Real Asociación de Caballeros de Guadalupe y en su perímetro, están representados todos los escudos de los pueblos hermanos de Iberoamérica, Filipina, Guinea Ecuatorial y Extremadura, como homenaje a los descubridores, conquistadores y evangelizadores extremeños, que llevaron nuestra lengua, cultura y fe al Nuevo Mundo. Flanquean dicho retablo dos obras pictóricas de nuestro Caballero, José Antonio Jorge Villa, representativas del Viejo y Nuevo Mundo, en las que figuran los más de 600 topónimos guadalupenses como verdadero símbolo de la Evangelización. En la parte superior de ambos, varias cartelas recogen varios motivos de la historia de Nuestra Señora de Guadalupe.
Completan esta primera sala, una serie de cuadros o estampas de Nuestra Señora de Guadalupe, en sus diferentes copias del Viejo mundo.

Alberga también esta sala, una hermosa vitrina, en la que se exhibe varios facsímiles, desde el testamento de Isabel la Católica, quien manifestó que se conservara en el Monasterio de Guadalupe (“su paraíso”); la partida bautismal de Cristóbal y Pedro; el famoso alacrán de Hernán Cortes, que regalara a la Virgen de Guadalupe, su paisana; las sobrecartas de los Reyes Católicos, urgiendo a Palos y Moguer la entrega de las carabelas para el descubrimiento, firmadas en Guadalupe, hasta la imposición del nombre Guadalupe a la Isla Turuqueira del Caribe, recogida en el milagro de Juan de Cespedes.
Destaca además,  una reproducción filatélica sobre los conquistadores extremeños. Un cordón franciscano y una mitra de fray Jesús Pérez Rodríguez, arzobispo de Sucre, como símbolo de la Evangelización en el Nuevo Mundo, además de otra serie de documentos relacionados con la devoción de la Virgen de Guadalupe.

El 12 de Octubre, día de la Hispanidad en Guadalupe: una fiesta de interés turístico regional

Los principales hechos que forjaron la hispanidad mariana guadalupense, según recoge fray Sebastián García, en su obra Guadalupe de Extremadura en América son los siguientes:
• La condición de lugar colombino que actualmente tiene Guadalupe, por las visitas que durante los años de 1486-1496, realizó antes y después del descubrimiento, Cristóbal Colón a Nuestra Señora de Guadalupe.
• La firma en Guadalupe, por los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, a 20 de junio de 1492, de dos Sobrecartas dirigidas a Juan de Peñalosa, contino de la Casa Real, natural de Villanueva de la Serena y capitán de gente de guerra. La primera para Moguer y otras poblaciones y la segunda para los habitantes de Palos, urgiendo en ambas el cumplimiento de las reales provisiones, de 30 de abril de 1492, es decir, el pronto descubrimiento de nuevas tierras.
• El voto hecho en alta mar, el 14 de febrero de 1493, al regreso del primer viaje, como se dice en el Diario de a bordo, de la primera navegación descubridora, en cuyo cumplimiento vino Colón a Guadalupe, como romero para dar gracias a Nuestra Señora.
• La imposición del nombre Guadalupe a la isla Turuqueira, en las Antillas Menores del Caribe, el 4 de noviembre de 1493, en el segundo viaje, como atestigua el mismo Colón, en una carta escrita en la Española, en enero de 1494, dirigida a los Reyes Católicos.
• El bautizo en el templo de Guadalupe de los indios Cristóbal y Pedro, criados de Cristóbal Colón, el 29 de julio de 1496, que señala este sitio, con documentación oficial, como el primer lugar de cristianización de indios, como ofrenda espiritual a Nuestra Señora de Guadalupe, por lo que recibe el nombre de PILA BAUTISMAL DE AMÉRICA.
• Las íntimas relaciones que durante el tiempo de la incorporación  de América a la Corona de España tuvieron en Guadalupe los más insignes conquistadores y muchos colonizadores, pobladores y otros personajes indianos.
• La importancia que Guadalupe tuvo en América como signo de evangelización por medio de misioneros, hermandades y prácticas devocionales.
• Los santuarios, ermitas y altares alzados en toda América a Nuestra Señora de Guadalupe de Extremadura, como medio de devoción y expresión de la fama que tenía en todas partes, que todavía pervive en el pueblo.
• La abundante toponimia guadalupense en el Nuevo Mundo, prueba la devoción sentida hacia nuestra Madre.
• Los testimonios de estrechas relaciones, devocionales e históricas, del Guadalupe extremeño con el Nuevo Mundo (favores, ofrendas, mandas y otras manifestaciones) recogidas en códices y legajos, en crónicas de Indias, en historias antiguas del monasterio y en otros documentos.
• Su condición y devoción marinera ha estado siempre muy unida a esta advocación de Guadalupe, a la que los hombres de la mar y navegantes la han sentido como Patrona y Estrella, a quien obedece el mar y respetan los vientos, como así lo proclaman los nueve códices de milagros que se conservan en su archivo histórico.
• Su aparición en la Rada de Puntallana, desde donde alumbró como faro de gracia la gesta descubridora en ese ineludible tránsito entre el Viejo Mundo y el Nuevo, significándose así las islas afortunadas como el verdadero puente o puerta entre las Españas.
• El hecho guadalupano del Tepeyac, en México, relacionado con el extremeño Hernán Cortés y con los Doce Apóstoles de Méjico, salidos del convento franciscano de Belvís de Monroy (Cáceres), que supuso la mayor transfusión entre ambas culturas, dando lugar a una nueva raza que ha proclamado a Nuestra Señora de Guadalupe, Emperatriz de América.

En este aspecto, señalamos también los nombres más destacados de insignes extremeños que, bajo el signo de su fervor guadalupense, llevaron al Nuevo Mundo, la devoción sincera a Nuestra Señora de Guadalupe: Hernán Cortés, Francisco Pizarro, Núñez de Balboa, Pedro Alvarado, Hernando de Soto, Sebastián de Belálcazar y Pedro de Valdivia.
Especial mención, dentro de la expansión devocional de Guadalupe, merece fray Diego de Ocaña, monje de Guadalupe (1588-1608), que recorrió la América andina dejando varias pinturas de Nuestra Señora de Guadalupe, entre las que descuella el cuadro de la catedral de Sucre, enriquecido con infinidad de alhajas y perlas, así como la famosa Comedia de la Virgen de Guadalupe.
Así lo ha sabido reconocer la Junta de Extremadura, con la concesión de Fiesta de Interés Turístico, para la Fiesta de la Hispanidad, que cada 12 de octubre convoca a miles de peregrinos y visitantes, otorgada por la Orden del 6 de marzo de 2007, por la Consejería de Economía y Trabajo, a petición de la Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe, por suponer un acontecimiento de gran atractivo turístico, susceptible y merecedor de ser calificado como de Interés Turístico de Extremadura.
Igualmente, la Conferencia Episcopal Española con motivo de las Jornadas Mundial de la Juventud celebradas en Madrid en 2011, al hablar de la condición Mariana de España, presentó a Nuestra Señora de Guadalupe, como la verdadera Patrona de la Evangelización.
Fuente: Guía sobre el Museo de la Hispanidad. Textos: Antonio Ramiro Chico


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